¿Quién soy?
El proceso de aprender un idioma es parecido a una reinvención de si mismo. No somos quién somos en nuestra lenguas nativas, pero entonces ¿quién somos? Para mí, veo la diferencia en mi personalidad en cuanto conozco a personas nuevas. Hay como una tormenta de pensamientos, miedos y inseguridades corrientes en la mente, creaciones de mi propia falta de confianza y control del idioma. La preocupación por comunicarme a veces me agobia hasta el punto que me callo. Yo, una mujer de veinte dos años que tiene licenciatura de Comunicación Oral, una mujer que por sus éxitos requiere respeto es la misma que se calla por miedo de conocer a personas nuevas. ¡Eso no es quién soy!
Como era Carnaval este fin de semana, por primera vez dejé de hacer los esfuerzos. Con un grupo de desconocidos por primera vez bajé los muros de inseguridad y intenté a ser quien soy. Y la cosa más sorprendente, lo pasé fenomenal. Salí por las calles, la cara pintada de colores brillantes, una peluca rojísima encima de la cabeza cantando canciones de las que no sabía la letra y me di cuenta que no importaba. Lo que me faltaba por lenguaje lo recubría con risa. Me di cuenta que el mensaje que dices no es tan importante como la manera en la que lo dices. Me di cuenta de que mis obstáculos gramaticales no me definen.
La identificación de si mismo viene de la carácter de la persona. Cómo superamos los obstáculos, como afrentamos nuestros inseguridades nos definen mucho más que la pronunciación de una segunda lengua. Ahora en vez de temer este proceso de aprender segundo idioma, lo veo como una oportunidad de reinventarme.

Mercedes dijo
Hay que ver la cantidad de cosas que nos perdemos, a veces, por miedo. ¿Verdad? Y la cantidad de gratos descubrimientos que hacemos cuando superamos esos miedos. Pensamos, pero ¿por qué, a qué temía?
Me alegro infinitamente de que al superar ese en concreto hayas disfrutado tanto.
22 Febrero 2007 | 07:46 PM